Un millón de cicatrices a veces son pocas cuando el alma se rompe y deja hecho añicos miles y miles de sueños... que luego poco a poco se irán recomponiendo con pegamento, celo, con mimo, con crudeza... con todo lo que haga falta para volver a funcionar... porque nunca sabes cuando volverás a necesitar que funcione...
No hay comentarios:
Publicar un comentario